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Inauguración
Mayo 9, Teatro Degollado
Programa
| Obertura “El Empresario”
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Mozart |
| Concierto número 1 para piano
y orquesta, en mi bemol mayor
I- Allegro maestoso
II- Quasi adagio - Allegretto vivace – Allegro animato
III- Allegro marziale animato |
Franz Liszt |
Concierto número 2 para piano y orquesta,
en la mayor
I- Adagio sostenuto assai – Allegro agitato assai-
II- Allegro moderato-
III- Allegro deciso- Marziale un poco meno allegro-
IV- Allegro animato-
Jenó Jando, pianista |
Franz Liszt |
| Intermedio |
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| Sinfonía número 4, en mi menor
opus 98
I- Allegro non troppo
II- Andante moderato
III- Allegro giocoso
IV- Allegro energico e apassionato |
J. Brahms |
Orquesta Filarmónica
de Jalisco

Por iniciativa del Maestro José Rolón, en el año
de 1915, un grupo de músicos jaliscienses comenzó
a ofrecer al público de Guadalajara, audiciones de cámara
y sinfónicas, estableciendo el punto de partida para la que
, en el futuro, sería la Orquesta Sinfónica de Guadalajara.
Entre 1915-1924, la Orquesta fue manejada por la Sociedad de Conciertos,
que funcionaba mediante una mesa directiva, recibiendo apoyo económico
de la iniciativa privada y una subvención del Gobierno Estatal;
esta fue suspendida en 1923, resultando en la disolución
del organismo. Los músicos, sin embargo, siguieron trabajando
para impedir que la Orquesta desapareciera, y lograron que el Gobernador
José Guadalupe Zuno brindara apoyo económico; debe
mencionarse la dedicación que Don Pedro González Peña
tuvo para la Orquesta, hasta el 1939.
En febrero de 1942, cuando Guadalajara celebraba el 4º centenario
de su fundación, paseaba por la ciudad el Maestro Leslie
Hodge , quien escuchó interpretar varias piezas clásicas
a algunos músicos, se les acercó con ánimo
de conocerlos y al tiempo los alentó a formar una orquesta.
Se le invitó a organizarla y dirigirla. Sus compromisos se
lo impedían en ese momento, pero prometió venir una
vez concluida la Segunda Guerra. Así la Asociación
de Amigos de la Música solicitó al Gobernador Marcelino
García Barragán que garantizara la permanencia de
la orquesta, en vista del ofrecimiento del Maestro Hodge, quien
se convirtió el primer director de la Orquesta Sinfónica
de Guadalajara. Este patrocinio se mantuvo hasta 1950, en que se
formó Conciertos Guadalajara A.C.,que se encargó de
la Orquesta Sinfónica de Guadalajara con subvenciónes
económicas de los gobiernos estatal y municipal, así
como de la iniciativa privada.
En 1971 la Orquesta Sinfónica de Guadalajara pasó
a ser un organismo del Departamento de Bellas Artes del Estado de
Jalisco, que desde entonces la manejó artística y
económicamente.
Reconocida como una orquesta dúctil y de versatilidad por
los directores que trabajaron con ella, la Orquesta Sinfónica
de Guadalajara tuvo un promedio de 60 presentaciones al año,
entre conciertos, ópera y ballet, dirigida por figuras como
Leslie Hodge, Abel Eisemberg, Helmut Goldman, Eduardo Mata, Kenneth
Klein, Hugo Jan Huss, Francisco Orozco, Manuel de Elías,
José Guadalupe Flores y Guillermo Salvador. Participaron
como solistas Paul Badura-Skoda, Claudio Arrau, Jörg Demus,
Henryk Szeryng, Plácido Domingo, Alfred Brendel, Bernard
Flavigny, Jean Pierre Rampal y Narciso Yepez, entre otros.
En 1988 la Orquesta Sinfónica de Guadalajara cambia de nombre,
con lo que nace la Filarmónica de Jalisco. La intención
era que su utilidad sinfónica se extendiera a todo el Estado.
Esta organización ha sido integrada en base a una estricta
audición de atrilistas aspirantes, cuya selección
garantiza la homogeneidad sonora del rendimiento técnico
de sus miembros. Esto nos permite considerar que la Orquesta Filarmónica
de Jalisco pueda afrontar con gallardía y decoro todo tipo
de repertorio, incluidas las obras más ambiciosas de los
últimos años.
György Vashegyi
Director
György
Vashegyi (nacido en 1970, en Budapest) inició sus estudios
musicales con instrumentos: tocaba el violín, flauta dulce,
oboe (posteriormente oboe barroco) y harpicordio. A los 16 años
de edad ofreció su primer concierto como conductor, y a los
18 se convirtió en conductor estudiante de Ervin Lukáes
en la Academia Musical Ferenc Liszt, en Budapest; obtuvo su diploma
en 1993, con distinción. Participó numerosas veces
en los cursos para conductores de John Eliot Gardiner y Helmuth
Rilling, y -desde 1994 hasta 1997- fue estudiante de posgrado en
la Academia de Música Primitiva, en Dresden.
En 1990 fundó el Coro Purcell en Budapest, para la ejecución
de un concierto de Dido y Aeneas de Purcell, y un año después
la Orquesta Orfeo, con la cual presentó L’Orfeo de
Monteverdi por primera vez en Hungría. Desde entonces los
dos ensambles han sido los más jóvenes de Europa encabezando
a los grupos de música primitiva; su principal repertorio
va de Gesualdo a Haydn y Mozart, pero también tocan composiciones
posteriores.
Vashegyi se graduó en Budapest con el concierto La Flauta
Mágica, de Mozart. Hizo su debut operático con el
Orfeo de Gluck -con Derek Lee Ragin en el papel principal-, en la
Ópera de Cámara de Budapest, donde posteriormente
condujo Il Ballo delle Ingrate e Ill Combattimento di Tancredi e
Clorinda, por Monteverdi, y La Flauta Mágica, de Mozart.
En 1994/95 hizo exitosas giras con la producción Orfeo, de
la Ópera de Cámara de Budapest, en Francia, Suiza
y Luxemburgo. En sus conciertos -la mayoría en Budapest-
condujo numerosas veces importantes trabajos de este periodo que
nunca habían sido tocados en Hungría: Membra Jesu
Nostri, de Buxtehude; The Fairy Queen, de Purcell; Venus y Adonis,
de Blow; De Armonía, de Draghi; In Nativitatem, de Charpentier;
Pygmalion, y Castor y Polux, de Rameau; un Himno Fúnebre
por Handel y Una Oda a Shakespeare, de Linley.
Sin embargo, Vashegyi enfatiza la búsqueda y ejecución
de internacionalmente desconocidos trabajos del siglo XVIII, obra
de compositores húngaros.
La crítica y Vashegyi
4 de noviembre de 1998 Basílica de San Estéban
W. A. MOZART: Requiem
„La misa funeraria de Mozart el 4 de noviembre en la Basílica
de San Estéban sonó con una perfección que
hubiera merecido ser grabado. El Coro Purcell y la Orquesta Orfeo
perfectamente instruidos fueron dirigidos por su fundador György
Vashegyi y se completaron con un cuarteto de solistas instruidos
de la misma manera. La soprano de una nitidez etérea de Andrea
Csereklyei, el contralto conciso y flexible de Judit Németh,
el canto sin el amaneramiento del tenor de József Mukk y
el bajo ceniciento de István Kovács se unieron con
sensibilidad en un cuarteto. Según su vaina exterior fue
un Mozart histórico en instrumentos de la época. En
su contenido una realidad muy vital de nuestros días.”
——4 de noviembre de 1999. Salón principal
de la Academia de Música
J. BRAHMS: Ein deutsches Requiem
„ (...) Vashegyi y su grupo se sintieron más en su,
conociendo los antecedentes y el repertorio del grupo no es de sorprenderse.
La otra virtud de la presentación fue que se logró
mantener unida la pieza. (...) Esperamos con curiosidad qué
va a ser el próximo blanco de Vashegyi, porque de lo que
estamos seguros es que será un éxito.”
[MAGYAR NEMZET - Dávid Zsoldos]
Jenö Jandó
Piano
Uno de los más brillantes miembros de la generación
de pianistas húngaros, Jenö Jandó es mundialmente
conocido en su mayoría debido a su enorme discografía,
incluyendo ediciones íntegras de sonatas y conciertos de
Beethoven y Mozart, así como obras para piano y música
de cámara de Bach, Bartók, Haydn, Liszt, Schubert
y muchos otros compositores.
Jandó nació en 1952 en Pécs, población
del Sur de Hungría. Inició el aprendizaje de piano
a los siete años de edad, y lo continuó en el Conservatorio
de Pécs. En 1968 fue admitido en la Academia de Música
“Ferenc Liszt” de Budapest, donde estudió con
los profesores Katalin Nemes, Pál Kadosa y András
Miháli.
En 1973 ganó el primer premio en la Competencia Radial Húngara,
el cual fue seguido por las preseas logradas en eventos internacionales
como la Competencia Dino Ciani de Milán, la Competencia György
Cziffra de Versalles y la Competencia Internacional de Sydney.
Obviamente su carrera internacional comenzó a principios
de 1976, tocando a través de Europa, América y Japón.
El ha ejecutado regularmente bajo la batuta de famosos conductores,
como János Ferencsik, Adám Fischer, Iván Fischer,
Lamberto Gardelli, András Ligeti, Giuseppe Patane, Zoltán
Peskó, Yuri Simonov, Walter Süsskind, Tamás Vásary
y Antoni Wit.
Tan pronto como se graduó en 1974, fue nombrado asistente
en la Academia “Ferenc Liszt” de Música, donde
al presente continúa enseñando. Fue premiado con la
presea “Bartól-Pásztory”, así como
con el Kossuth, el más significativo premio que se otorga
en Hungría.
Comenzó su larga lista de discos con el Hungaroton, seguido
por el Laserlight y el Naxos.
Jenö Jandó continúa siendo no sólo el
pianista que más grabado en el mundo, sino el más
respetado y altamente elogiado por los críticos internacionales.
También es uno de los pianistas que venden más discos
en el mundo, con más de 350,000 compactos por año.
Notas al programa
Obertura "El Empresario" de Mozart
Como
niño extraordinariamente sensible orientado por su sabio
padre, W. Amadeus Mozart (1756-1791) fue guiado por los centros
musicales más importantes de Europa, conociendo a los compositores
más eminentes y compenetrándose de las corrientes
en boga. En Londres recibió la influencia de Christian Bach
y de Handel en forma muy semejante a como los pintores franceses
lo habían hecho con Rubens y Lebrun; de esta forma su música
se llenó de los acentos más gentiles llenos de elegante
expresión. Seguramente esta pequeña obertura es
una muestra de lo antes expresado.
Concierto número 1 para piano y orquesta,
en mi bemol mayor de Liszt
Esta
celebérrima partitura fue comenzada a escribir en Roma en
los años 1839-40, pero sólo se terminó diez
años más tarde, en 1848, en Weimar, cuando Liszt acababa
de instalarse en esta ciudad. La obra pertenece, pues, a lo que
se ha denominado en la vida del músico “el primer período
weimariano”, años de equilibrio y de intensa producción,
sobre todo la de casi todos los poemas sinfónicos (ver más
arriba). La primera audición tuvo lugar en el castillo de
Weimar el 17 de febrero de 1855 bajo la dirección de Berlioz,
con Liszt al piano. La forma de la obra, en cuatro partes tocadas
sin interrupción, desconcierta. (Será una alumna del
compositor Sophie Menter, quien la llevará al triunfo un
poco más tarde.) Esta forma, es de verdad, escapa a la concepción
tradicional del concierto, tiene carácter rapsódico
y está más bien cercana a la gran variación
(directamente anunciadora de las Variaciones sinfónicas de
Cesar Franck). Los dos movimientos conclusivos vuelven además
a usar estrictamente el material temático de los dos precedentes.
Efectivos orquestales: dos trompas, dos trompetas, tres trombones,
timbales y batería y la cuerda.
1. Allegro maestoso: forma sonata que presenta de entrada las siete
notas del tema principal, que todos conocemos por haberlo oído,
aunque sólo sea una vez, por casualidad, en los conciertos
o en la radio:
Aunque construido sobre un intervalo débil (tercera disminuida)
y declinante, este tema, poderosamente martillado y después
repetido una octava más baja, está investido de una
fuerza vital que innervará toda la partitura. La orquesta
y el instrumento solista rivalizan inmediatamente en sus intenciones
persuasivas, el piano el primero, nutriendo una larga y peligrosa
cadenza. Los contrastes dinámicos caracterizan esencialmente
este movimiento inicial, henchido de heroísmo, en el que
encontraremos, sin embargo, el profundo lirismo de un contratema
bastante episódico.
2. Quasi adagio: de estructura tripartita, comienza con un motivo
melódico ascendente(si mayor) de una tremenda dulzura. El
piano, grande, poderoso, le confiere toda su amplitud. En la sección
mediana podemos escuchar un bello solo de flauta , de un emocionante
sentimiento interiorizado; el piano arpegia delicadamente.
3. Allegretto vivace: concebido por el espíritu de un scherzo
y adornado por los arabescos del piano. Los efectos rítmicos
y una orquestación trabajada tienen aquí mucha importancia;
seremos sensibles, sobre todo toques del triángulo (que provocaron
la hilaridad de los primeros auditores y este juicio poco agradable
de Eduard Hanslick “¡Pero si es un concierto para triángulo!”
)
4. Allegro marziale animato: el final vuelve a exponer los motivos
oídos precedentemente, pero con una presentación renovada.
El tema principal, sobre todo, reviste un carácter más
grandioso que verdaderamente heroico, suscitando nuevas intervenciones
de la percusión (los címbalos). El piano y la orquesta
terminan en tutti.
Concierto número 2 para piano y orquesta,
en la mayor de Liszt
Esbozado en 1939 en Roma (contemporáneo, por tanto, del
primer concierto para piano) no se terminó hasta 1849 en
Weimar. El estreno tuvo lugar en el Teatro de la Corte de Weimar
el 7 de enero de 1857, bajo la dirección del autor y uno
de sus alumnos, Hans von Bronsart, llevó la parte de piano.
Como el concierto precedente, éste también tiene forma
rapsódica, con sus seis movimientos encadenados. Varios temas,
uno principal y cuatro secundarios, circulan por él bajo
aspectos siempre renovados. Más aún que en el primer
concierto, es el elemento melódico el que domina aquí,
hasta el punto de que un crítico sugirió como subtítulo
para él el de “Vida y aventuras de una melodía”.
Añadiremos que el virtuosismo pianístico no es nada
despreciable, teniéndose que manifestar en climas opuestos;
está más controlado que el primer concierto, ya que
aquí el piano sólo tiene que ser una voz principal,
pero no privilegiada, del conjunto sonoro. El tono general parece
menos unívoco que el del concierto precedente y sugiere un
compromiso más afectivo del autor: intimismo, meditación
lírica, tempestades que se apaciguan tan pronto como se elevan;
nos encontramos con una sucesión de “estados de alma”
que tienen el valor de un ejemplo del Romanticismo musical europeo.
Pero la obra no es por eso menos anticipadora, o por la asombrosa
movilidad de los juegos armónicos y rítmicos, deja
ya entrever lo que será el concierto de piano en el repertorio
del siglo XX, sobre todo en Bartok.
Un Adagio sostenuto assaí presenta el tema principal, que
sufrirá muchas transformaciones rítmicas y armónicas,
a veces tan sutiles que será difícil descubrirlas;
un simple análisis, como el que vamos a realizar, tiene que
prescindir de hacerlo. El óboe y el clarinete exponen este
tema, casi nostálgico, que también repite el piano:
Es menos primordial el seguir su recorrido, muy imprevisible –
sigue un Allegro agitato assai, después un Allegro moderato,
a continuación un Marziale un poco menos allegro y finalmente
un Allegro animato – que el observar la maestría del
compositor en el arte de variar sus “climas” sin que
se disuelva nunca la arquitectura general del movimiento, sin que
se debilite jamás la tensión. Entre todas las variaciones,
señalaremos aquella en la que el piano cambia una réplica
con el violoncelo solo, un gran momento de música “pura”,
cargado de emoción. La coda, extremadamente brillante, devuelve
al instrumento solista la preeminencia, con una sucesión
de glissandi de un virtuosismo transcendente, sobre toda la extensión
del teclado.
Sinfonía número 4, en mi menor (opus 98),
de Brahms
Estrenada
el 25 de octubre de 1885 en Meiningen bajo la dirección del
autor. Sus dos primeros movimientos fueron escritos en 1884 y los
dos últimos en 1885.
Es la última obra orquestal de Brahms, si exceptuamos el
Doble, Claude Rostand la define como una “sinfonía
de otoño”, imagen que refleja bien su humor a la vez
atormentado, fogoso y a veces rudo y solitario. La cuarta está
considerada como la más clásica de las sinfonías
de Brahms, lo cual es verdad, sobre todo en el aspecto final, en
forma de chacona. Pero con respecto al primero y segundo movimientos,
es imposible dejar de ver en ellos los acentos dvorakianos, anunciadores
de la Sinfonía “Del Nuevo Mundo” y del Concierto
para violoncelo del músico checo.
Patronato de la Orquesta
Filarmónica de Jalisco
Gobernador del Estado de Jalisco
Francisco Ramírez Acuña
Secretaria de Cultura, Jalisco
Sra. Sofía González Luna
Presidente
Ernesto Ramírez Godoy
Secretario
Pablo Lemus Navarro
Tesorero
Jorge de Jesús Montes Guerra
Miguel Ángel Amutio de Diego
Alejandro Elizalde Gutiérrez
Alberto Fernández Aldrete
Gemma Garciarce Monraz
Alejandro Gómez César
Adolfo Horn
Gilberto Jiménez García de Alba
Jorge López de Lara
Jorge Antonio Marrón
Salvador Martínez Garza
Alejandro Martínez Pardo
José Pérez Ramírez
Guillermo Romo de la Peña
Víctor Sarquís Sade
Paul von Schreiber
Abel Villa
Hugo Villa Manzo
Comisión Artística
Juventino Cerda
Luis Enrique Hernández Romo
Amado González Mendoza
Joaquín Moreno Villa
Mtro. Salvador Zambrano
Mtro. Radú Varga
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