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| Programa
del Teatro Degollado | Programación
por día |
Clausura
Junio 6, Teatro Degollado
Programa
La “Danza Ritual del Fuego”
del Amor Brujo
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De Falla |
| Concierto para piano y orquesta número
2,
en do menor Opus 18
I- Maestoso
II- Adagio Sostenuto
III- Allegro scherzando
Gergely Bogányi, pianista
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Rachmaninof |
| Intermedio |
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“Danzas Polovetsianas”
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Borodin |
Poema sinfónico “Los Preludios”
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Franz Liszt |
Orquesta Filarmónica
de Jalisco

Por iniciativa del Maestro José Rolón, en el año
de 1915, un grupo de músicos jaliscienses comenzó
a ofrecer al público de Guadalajara, audiciones de cámara
y sinfónicas, estableciendo el punto de partida para la que
, en el futuro, sería la Orquesta Sinfónica de Guadalajara.
Entre 1915-1924, la Orquesta fue manejada por la Sociedad de Conciertos,
que funcionaba mediante una mesa directiva, recibiendo apoyo económico
de la iniciativa privada y una subvención del Gobierno Estatal;
esta fue suspendida en 1923, resultando en la disolución
del organismo. Los músicos, sin embargo, siguieron trabajando
para impedir que la Orquesta desapareciera, y lograron que el Gobernador
José Guadalupe Zuno brindara apoyo económico; debe
mencionarse la dedicación que Don Pedro González Peña
tuvo para la Orquesta, hasta el 1939.
En febrero de 1942, cuando Guadalajara celebraba el 4º centenario
de su fundación, paseaba por la ciudad el Maestro. Leslie
Hodge , quien escuchó interpretar varias piezas clásicas
a algunos músicos, se les acercó con ánimo
de conocerlos y al tiempo los alentó a formar una orquesta.
Se le invitó a organizarla y dirigirla. Sus compromisos se
lo impedían en ese momento, pero prometió venir una
vez concluida la Segunda Guerra. Así la Asociación
de Amigos de la Música solicitó al Gobernador Marcelino
García Barragán que garantizara la permanencia de
la orquesta, en vista del ofrecimiento del Maestro Hodge, quien
se convirtió el primer director de la Orquesta Sinfónica
de Guadalajara. Este patrocinio se mantuvo hasta 1950, en el que
se formó Conciertos Guadalajara A.C., que se encargó
de la Orquesta Sinfónica de Guadalajara con subvenciónes
económicas de los gobiernos estatal y municipal, así
como de la iniciativa privada.
En 1971 la Orquesta Sinfónica de Guadalajara pasó
a ser un organismo del Departamento de Bellas Artes del Estado de
Jalisco, que desde entonces la manejó artística y
económicamente.
Reconocida como una orquesta dúctil y de versatilidad por
los directores que trabajaron con ella, la Orquesta Sinfónica
de Guadalajara tuvo un promedio de 60 presentaciones al año,
entre conciertos, ópera y ballet, dirigida por figuras como
Leslie Hodge, Abel Eisemberg, Helmut Goldman, Eduardo Mata, Kenneth
Klein, Hugo Jan Huss, Francisco Orozco, Manuel de Elías,
José Guadalupe Flores y Guillermo Salvador. Participaron
como solistas Paul Badura-Skoda, Claudio Arrau, Jörg Demus,
Henryk Szeryng, Plácido Domingo, Alfred Brendel, Bernard
Flavigny, Jean Pierre Rampal y Narciso Yepez, entre otros.
En 1988 la Orquesta Sinfónica de Guadalajara cambia de nombre,
con lo que nace la Filarmónica de Jalisco. La intención
era que su utilidad sinfónica se extendiera a todo el Estado.
Esta organización ha sido integrada en base a una estricta
audición de atrilistas aspirantes, cuya selección
garantiza la homogeneidad sonora del rendimiento técnico
de sus miembros. Esto nos permite considerar que la Orquesta Filarmónica
de Jalisco pueda afrontar con gallardía y decoro todo tipo
de repertorio, incluidas las obras más ambiciosas de los
últimos años.
Héctor Guzmán
Director
Héctor
Guzmán es reconocido internacionalmente como uno de los
músicos mexicanos más sobresalientes en la actualidad.
Sus actuaciones como director al frente de las orquestas más
importantes de México: Filarmónica de la UNAM, Sinfónica
de Xalapa, Filarmónica de Jalisco, Sinfónica del
Estado de México, Sinfónica de Monterrey, Sociedad
Filarmónica, así como las orquestas de San Antonio,
Dallas, Tyler y San Angelo, en los Estados Unidos, y la Orquesta
Sinfónica Nacional de la República Dominicana, han
sido aclamadas por el público y la crítica.
En 1997 hizo su debut en Europa, al frente de la Collegium Orchestra
de Praga, en la República Checa, y su debut en 1999 con
la Filarmónica de Japón y el violinista Motoi Takeda,
fue catalogado como uno de los “diez mejores conciertos del
año” por la crítica japonesa. En el 2001 regresó a
Japón para dirigir otra serie de conciertos, y ha sido invitado
nuevamente para dirigir la misma orquesta en el 2003. Héctor
Guzmán ocupa el puesto de director musical de tres orquestas
profesionales en los Estados Unidos: Irving Symphony Orchestra,
Plano Symphony Orchestra y, a partir de junio del 2002, de la San
Angelo Symphony Orchestra.
Nacido en Fresnillo, Zac., estudió en el Conservatorio
Nacional de Música de la ciudad de México, y posteriormente
en la Southern Methodist University y la University of North Texas.
Durante su brillante trayectoria en estas instituciones, fue nombrado “Valor
Nacional Juvenil” por el gobierno de México y ganador
en México del concurso nacional “Manuel M. Ponce”,
y en los Estados Unidos, de los concursos de solistas de la Universidad
de North Texas y la Universidad Metodista del Sur. En 1978 obtuvo
para México el segundo lugar en el concurso de órgano
de más prestigio en el mundo: el “Grand Prix de Chartres”,
celebrado en Francia, siendo sus maestros Víctor Urbán
y Robert Anderson.
Sus maestros de dirección orquestal incluyen a grandes
figuras tales como Anshel Brusilow (Philadelphia Orchestra), Helmuth
Rilling (Universidad de Oregon), Carlo Maria Giulini (Accademia
Musicale Chigiana, Siena, Italia) y su gran amigo y maestro: Eduardo
Mata.
En reconocimiento a su destacada labor a nivel musical, Héctor
Guzmán ha sido honrado con premios tales como la “Lira
de Oro”, otorgada por el sindicato de Músicos de México;
los premios “Meadows Fellowship” en Dallas y “Director
per Excellence”, otorgado por el Instituto Tecnológico
De Vry. Desde 1980 es miembro de la Sociedad Musical de Honor de
los Estados Unidos, y en el año 2000 fue incluido en “Grandes
Músicos del siglo XX”, publicación editada
por el Instituto Biográfico Internacional en Cambridge,
Inglaterra.
Gergely Bogányi
Piano
Nacido
en 1974 en Vác, Hungría, Gergely Bogányi comenzó
a estudiar piano a los cuatro años de edad; dos años
más tarde ganó un premio especial en la Competencia
Nacional de Piano en Nyiregyháza, y a nadie sorprendió
que tres años después conquistara el primer premio
en este mismo concurso.
Bogányi ha estudiado en la Academia Liszt en Hungría,
con Zsuzsa Esztó y Laszlo Barányi; en la Academia
Sibelius, con el profesor Matti Raekallio, y en la norteamericana
Universidad de Indiana, con el profesor Gyorgy Sebök. También
ha participado en varias clases para maestros, con Annie Fischer
y Ferenc Rados.
Gergely Bogányi se ha hecho acreedor a varios premios nacionales
e internacionales: el tercer lugar en Ettlingen, Alemania, en 1990;
el segundo premio en Epinal, Francia, en 1991 -donde fue el competidor
más joven-; el primer premio en la Competencia Chopin en
Budapest, en 1993, y en el mismo año ganó el primer
lugar en la Competencia Mozart, en Budapest. Tres veces conquistó
el primer lugar en las competencias de Helmi Vesa en 1989, 1900
y 1991, e hilvanó el premio principal en la Franz List en
Budapest, en el otoño de 1996.
También toca música de cámara en el trío
Bogányi-Kelemen (Barnabas Kelemen, violín; Yibor Boganyi,
cello, y Gergely Bogányi, piano), que conquistó el
primer premio de la Competencia Internacional de Música de
Cámara en Kuhmo, Finlandia, en julio de 1999.
Bogányi recibió el premio más importante de
su tierra natal, el Ciudadano Honorario de Vác, a la excepcionalmente
temprana edad de 22 años. En la primavera de 2000 le fue
otorgado el premio Gramofon por “El Mejor Evento Musical y
el Mejor Músico de Hungría”, por una serie de
recitales que incluyeron los trabajos completos de Chopin.
Gergely ha sido invitado a tocar como solista con numerosas orquestas
de Europa, así como a ofrecer recitales en festivales y famosos
salones de concierto alrededor del mundo.
Su discografía incluye conciertos de Mozart, Chopin y Liszt
para piano, sonatas de Chopin y Rachmaninov para cello y piano,
y la obra completa de Liszt para violín y piano.
Notas al Programa
Los conciertos para piano y orquesta de Rachmaninof
Es
gracias a los conciertos para piano que Rachmaninof ha pasado a
la posteridad.
Concebidos en razón de los medios pianísticos del
compositor, constituyen el apogeo del concierto romántico,
a pesar de haber sido escritos (excepto el primero) en el siglo
XX y de cubrir sensiblemente el mismo período histórico
que los conciertos de Prokofiev.
Concierto para piano y orquesta número 2, en do
menor (Opus 18 )
Estrenado el 27 de octubre de 1901 por el autor en Moscú,
bajo la dirección de Siloti. Los movimientos segundo y tercero,
escritos antes que el primero, fueron tocados en un pre-estreno
el 2 de diciembre de 1900. El segundo concierto marca el retorno
de Rachmaninof a la vida creadora, después de tres años
de silencio casi total. El fracaso de su primera sinfonía
en marzo de 1897 le había hundido en un estado depresivo,
que finalmente sobremontó gracias a un tratamiento de sicoterapia
que llevó a cabo un médico hipnotizador llamado Niels
Dahl. Es él el que sugirió a Rachmaninof que debería
escribir un concierto para piano y a él le fue dedicada la
obra. El Segundo concierto sigue siendo la obra más popular
de su autor y uno de los más tocados por los virtuosos. Rachmaninof,
especialmente, le tocó en los Conciertos Rusos, de Diaghilev,
en París, en 1907.
1.- Maestoso: El piano comienza con una serie
de acordes profundos, como un sonido de campanas que va creciendo.
Una poderosa ola agita seguidamente el teclado, mientras que el
primer tema es expuesto por la cuerda:
Un pasaje de virtuosismo pianístico nos lleva al segundo
tema, en mi bemol mayor, breve y nostálgico tocado también
por la cuerda (violas). El piano repite seguidamente los elementos
del primer tema, cuyo carácter parece haberse transformado
al contacto con el segundo. La pasión se ha convertido en
lirismo y se recrea progresivamente en el desarrollo. Un corto arabesco
que surge en los instrumentos de madera será el tercer elemento
temático de este movimiento. Después de una culminación
sonora y de una cascada de acordes del piano, este nuevo motivo,
vigorosamente martillado por el solista, se superpone a la repetición
del primer tema por la orquesta. Es el lirismo el que domina al
final del movimiento, hasta el comienzo de la coda, que vuelve a
ver renacer un virtuosismo más ligero.
2.- Adagio sostenuto: por medio de un encadenamiento
de modulaciones en la orquesta, en un estilo coral, la tonalidad
pasa de do menor a mi mayor, que será la del movimiento.
El piano desgrana dulcemente los tresillos, en los que las notas
puestas de relieve crean un suave equívoco rítmico
(subdivisión binario/ternario). Un tema de un sereno lirismo
se eleva en la flauta y después en el clarinete, y será
abundantemente desarrollado por el pianista, mientras que el movimiento
se va haciendo más rápido (Un poco piú animato)
y un motivo en el centro de la parte pianística recuerda
mucho el tercer tema del movimiento inicial. El episodio central
(Piú animato), despliega un virtuosismo muy lisztiano, con
sus redobles de escala y de pasajes ornamentales. La parte final
es una repetición abreviada de la primera parte, con una
coda en el piano y una continuación simétrica de acordes
acompañados por arpegios.
3.- Allegro scherzando: El comienzo pianíssimo
de la orquesta lanza una nueva llamada al tercer tema del primer
movimiento, confirmando así su importancia cíclica.
Un pasaje vertiginoso rompe seguidamente como una ola sobre el teclado
y se organiza rápidamente a continuación en arpegios,
en staccatos ritmados de acordes, antes de exponer el primer tema,
ligero y danzarín. La escritura pianística, de una
gran dificultad, es rápida y fluida, con un repentino renacimiento
en vigor antes de anunciar el segundo tema, expuesto por las violas
y los óboes. Esta bella melodía, amplia y vibrante,
que contrasta con la anterior (y con la que alternará a continuación),
atestigua que éste final se inspira, por la naturaleza y
la relación de los temas, en el de Primer concierto de Chaikovski.
Como en este último, es sobre la repetición fortissimo
del segundo tema en la orquesta, ornamentado con masivos acordes
del piano, cómo se efectúa la apoteosis final, antes
de llegar a la conclusión triunfal en la tonalidad de do
mayor. Una de las causas de celebridad del Segundo concierto de
Rachmaninov es haber servido para ilustrar la banda sonora de una
película titulada “Breve encuentro”.
Poema sinfónico “Los preludios”, de Liszt
Este
tercer poema sinfónico es el más célebre. Esbozado
en 1845, la partitura no se terminó hasta 1853 y se estrenó
en el Teatro de la Corte de Weimar el 23 de febrero de 1854 bajo
la dirección del compositor. Primitivamente la obra tenía
que servir de introducción a las piezas corales basadas en
poemas del marsellés Joseph Autran, Los cuatro elementos,
pero Liszt encontró una inspiración mucho más
gloriosa en las Nuevas meditaciones poéticas de Lamartine,
quien había declarado que su poema era una (sonata de poesía).
Es verdad de que este texto el compositor sólo retuvo el
sentido general, condensado en una frase que colocó como
exergo de su partitura: Nuestra vida ¿es otra cosa que una
serie de Preludios a ese canto desconocido del que la muerte es
la primera y solemne nota?…) La frase es muy vaga, y el poema
sinfónico es una especie de comentario musical cuya filosofía
no tiene mucha relación con el poema de Lamartine.
La Danza Ritual del Fuego de “El Amor Brujo”
de Manuel de Falla
El
Amor Brujo, suite de orquesta según el ballet, con mezo-soprano.
La página más espectacular de esta obra es la Danza
Ritual del Fuego (bailada a la medianoche por Candelas), que fue
inspirada a De Falla por una canción gitana de forja que,
según la tradición, servía para alejar los
malos espíritus mientras se trabajaba el metal. Tema dado
por el oboe y repetido por el tutti, con trémolos de la cuerda
(el fuego) y la acentuación rítmica del piano (los
golpes sobre el metal). La orquesta, que hasta ahora se había
atenido a las evocaciones, se hace aquí mucho más
descriptiva con la imitación de los ruidos de la forja, hasta
llegar a la aceleración final, de una extraordinaria potencia
rítmica en su furioso frenesí. Pero El Amor Brujo
es, ante todo, la expresión, a la vez realista y transcendente,
del más puro canto gitano andaluz, que parece profundizar
y magnifica el ambiente fantástico del tema. Y... “lo
sorprendente en esta obra es su ambivalencia. Nada más español
que El Amor Brujo, pero al mismo tiempo nada más universal”
( Luis Compodonico).
Danzas Polovtsianas de la ópera “El Príncipe
Igor”, de Borodin
Estrenadas
en San Petersburgo en versión de concierto el 27 de febrero
de 1879, bajo la dirección de Rimski-Korsakov. Otra celebérrima
obra de Borodin.
Se trata aquí de una escena con coros, pero que también
puede tocarse por la orquesta sola.
Según Rimski-Korsakov (Crónica de mi vida musical),
las Danzas se habían programado para el concierto cuando
aún no estaban ni siquiera orquestadas por Borodin, a quien
había faltado tiempo. La orquestación tuvo que ser
realizada en una noche, y se logró gracias a los esfuerzos
conjuntos del compositor, de Rimski-Korsakov y de Liadov.
En la ópera, esta escena es la que cierra el segundo acto;
el kan polovtsiano-Kontchak, que ha hecho prisionero al príncipe
ruso Igor, trata a este último con consideración y
hospitalidad y organiza, para distraerle, las danzas en las que
participan jóvenes esclavas. Las Danzas Polovtsianas se desarrollan
en varios episodios: El primero, Danza de las Muchachas, es gracioso
y nostálgico, sin dejar por eso de ser un poco lascivo. Seguidamente
viene un Danza de los Hombres, salvaje, turbulenta (el tema en el
clarinete, en el flautín, en la flauta y después en
la cuerda). Con la Danza Colectiva se alcanza una especie de trance,
con su tema pulsional que culmina en apoteosis. Una Danza de los
Muchachos, viva, ritmada por el tambor, nos lleva en su parte central
a la melodía encantadora que las muchachas danzan al comienzo.
La Danza Final vuelve a tomar el tema vertiginoso de la Danza de
los Hombres, y se intensifica hasta llegar al límite de las
posibilidades físicas. Las Danzas Polovtsianas nos ofrecen
un ejemplo espectacular del exotismo musical ruso, de una sensualidad
áspera, salvaje, y de un raro virtuosismo orquestal. Como
cuadro coreográfico, fueron inmortalizadas por los espectáculos
de Serge Diaghilev en París en 1909.
PATRONATO
DE LA ORQUESTA FILARMÓNICA DE JALISCO
Gobernador del Estado de Jalisco
Francisco Ramírez Acuña
Secretaria de Cultura, Jalisco
Sra. Sofía González Luna
Presidente
Ernesto Ramírez Godoy
Secretario
Pablo Lemus Navarro
Tesorero
Jorge de Jesús Montes Guerra
Miguel Ángel Amutio de Diego
Alejandro Elizalde Gutiérrez
Alberto Fernández Aldrete
Gemma Garciarce Monraz
Alejandro Gómez César
Adolfo Horn
Gilberto Jiménez García de Alba
Jorge López de Lara
Jorge Antonio Marrón
Salvador Martínez Garza
Alejandro Martínez Pardo
José Pérez Ramírez
Guillermo Romo de la Peña
Víctor Sarquís Sade
Paul von Schreiber
Abel Villa
Hugo Villa Manzo
Comisión Artística
Juventino Cerda
Luis Enrique Hernández Romo
Amado González Mendoza
Joaquín Moreno Villa
Mtro. Salvador Zambrano
Mtro. Radú Varga
ORQUESTA FILARMÓNICA
DE JALISCO
Director
Luis Herrera de la Fuente
Concertino
Sava Latsanich
Co-Concertino
Jolanta Michalewicz
Concertino Honorario
Salvador Zambrano
Dmitri Zemtsov
Violines I
Juan José Reyes
Ignacio Sandoval
Ramón Padilla
Radú Iosef Varga
Efraín González
Alfonso Sida
Lisa Raudenbush
José Luis Parra
J. de Jesús Cervantes
Jesús Manuel Cruz
Ekaterina Stolyarova
Violines II
Carlos E. Pichardo *
Víctor Padilla **
José Ascención Acosta
Francisco J. Ledezma
Miguel Zambrano
Luis Cárdenas
Pedro Aguilar
Aurelian Ionescu
Isaúl Sánchez
Alfonso Pacheco
Lucy U´rebn
Violas
José Padilla*
José de Jesús de Loza**
Antonio Chavira
José de Jesús Cabrera
Iouri Kassian
Hugo Uribe
Aura Staskeviciene
Hugo Uribe
Pedro Barbosa
Cruz Alberto de Loza
Jorge Gutiérrez
Violoncellos
Oleg Vasiliev*
Eugeny Galkin**
Ramón Becerra***
Petr Ziatkov***
Antonio Alvarez
José de Jesús Mateos
Felipe de Jesús Gutiérrez
Eduardo Mendizabal
Humberto Ramírez
Anayeli Tapia
Emanuel Issac Ramírez
Contrabajos
Hipólito Ramírez*
José Isabel Navarro**
Mario Ballesteros
Ryszard Ronowicz
Marco Antonio Valencia
Salvador Gómez
Flautas
Nury Ulate Solis*
Andrzej Bozek **
Pedro Velázquez
Oboes
Domingo Damián*
Manuel Mateos
Corno Inglés
Nancy de la Caridad
Clarinetes
Charles Nath*
Carlos Ramírez**
Francisco Morán
Fagotes
Igor Kozlovski*
Luciano Pérez**
Kenneth Fisher
Cornos
Stephen D. Wenrich*
Franck Callaway**
Roberto Cortés
Colleen Louise Blake
Mario Ponce
Trompetas
Federico Palacios*
Araceli Villalvazo**
Salvador Hoyos
Trombones
Bonifacio Padilla*
Arturo Navarro
Trombón Bajo
Blas Asunción Padilla**
Tuba
Manuel Cerros*
Arpa
Lucija Kuret *
Timbales
Felipe Espinoza *
Percusiones
Jorge Eduardo Aceves **
Juan Ramón Aceves
Gustavo Ortíz
Alfredo Tiscareño
* Principal de Sección
** Co- Principal
***2º Co-Principal
Gerente General
Martha Inés Ramírez
Gerente de Recursos Humanos
Javier Arriaga
Gerente de Administración
Emilio López
Bibliotecario y Copista
Rodolfo Flores
Jefe de Difusión
Indrid Crespo
Asistente de dirección
Ana Ma. Delgadillo
Asistente de Promoción
Roberto Vázquez
Secretaria
Micaela Nuño
Ayudantes de Orquesta
Juan José Bautista
Gustavo Siordia
Juan Moises Quintana
Chofer
Luis Ignacio Vázquez
Servicio Social
Víctor Gómez
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